diciembre 7, 2016

Resultados clínicos y radiológicos de las fracturas de húmero proximal tratadas mediante enclavado intramedular, así como posibles factores de riesgo de un mal resultado.

Las fracturas de húmero proximal constituyen un grupo de fracturas muy frecuentes en nuestro medio, especialmente en pacientes ancianos con huesos osteoporóticos. En mayores de 65 años, son la tercera fractura más frecuente. Valorando el miembro torácico con una frecuencia de 2-3%, son las segundas tras las fracturas de radio distal.

Se ha recomendado el tratamiento quirúrgico de las fracturas desplazadas del húmero proximal. Existen múltiples modalidades de tratamiento quirúrgico, fundamentalmente mediante el uso de distintos dispositivos de fijación extra- e intramedulares. La fijación interna mediante placas bloqueadas tiene la ventaja de proporcionar una reducción anatómica y estable, pero a expensas de una mayor incisión y un mayor riesgo de complicaciones, entre ellas, la necrosis avascular de la cabeza humeral.6,7,8,9 En comparación, el tratamiento de estas fracturas mediante clavo intramedular proporciona la virtud teórica de una mínima agresión de partes blandas y la capacidad de mantener una buena reducción a través del bloqueo proximal mediante tornillos.

En total se revisaron 46 personas, 14 varones (30.4%) y 32 mujeres (69.6%), con una edad media de 61 años (rango: 23-86) y con un seguimiento medio de 50 meses (rango: 13-72). En 19 casos (41.3%), el miembro afecto era el brazo dominante del individuo. En la mayoría de los sujetos, el traumatismo se produjo tras una caída casual, en un caso por caída de un caballo y en otro por un atropello, estos dos coincidiendo con las edades más jóvenes de nuestro grupo. Los resultados radiográficos fueron dos partes simples en 35 casos (76.1%), tres partes en 10 casos (21.7%) y cuatro partes en un caso (2.2%). De las fracturas en dos partes, cuatro casos presentaron conminución metafisaria (8.7%) y siete, extensión meta- o diafisaria (15.2%).

fracturas de húmero proximal

 Como conclusión, el tratamiento de las fracturas de húmero proximal mediante fijación interna con clavo intramedular proporciona buenos resultados funcionales y es una buena opción en individuos mayores. Las fracturas en tres y cuatro partes, así como aquéllas con conminución metafisaria, podrían tener mayor riesgo de presentar una consolidación en varo y, por tanto, peor resultado funcional. Gran parte de las complicaciones atribuibles a su uso son debidas a defectos técnicos y podrían ser evitadas.


Casado-Sanz E,* Barco-Laakso R,* Antuña-Antuña S* Hospital Universitario La Paz (Madrid)

Acta Ortopédica Mexicana 2015; 29(3): May.-Jun: 159-163


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FUENTE: http://www.medigraphic.com/pdfs/ortope/or-2015/or153d.pdf