Abordaje posteromedial y colocación de placa en fractura de meseta tibial con fragmento posterior.

Las fracturas de meseta tibial representan 1% de todas las fracturas, de éste, 10% corresponde a la meseta medial. El espectro de lesiones va desde fracturas no desplazadas hasta fracturas devastadoras del platillo tibial completo que requieren manejo quirúrgico extenso.


Robledo-Herrera O,* Diego-Ball D,** Oliva-Ramírez S*** Hospital de Traumatología y Ortopedia Lomas Verdes

Acta Ortopédica Mexicana 2015; 29(2): Mar.-Abr: 69-76


El mecanismo de lesión se relaciona con trauma de alta energía, siendo los accidentes automovilísticos la principal causa, seguido de accidentes en motocicleta, atropellos, caídas de altura. Las lesiones aisladas del platillo tibial lateral son el resultado de una fuerza aplicada en valgo sobre la articulación; mientras que la fuerza aplicada en varo sobre la rodilla producirá fractura de la meseta tibial medial,  siendo ésta menos común, debido al ángulo en valgo fisiológico de la extremidad, mayor fuerza del platillo tibial medial y a la protección brindada por la extremidad contralateral ante dichas fuerzas. Debido a lo anterior, para que se produzcan fracturas de la meseta tibial medial, se requiere mayor energía, asociándose con daño importante de tejidos blandos, incluyendo los ligamentos cruzados, el nervio peroneo, los vasos poplíteos y el ligamento colateral lateral.

Dos sistemas comunes de clasificación para las fracturas de meseta tibial son el de Schatzker y el de la Arbeitsgemeinschaft fur Osteosynthesefragen/Association for the Study of Internal fixation (AO/ASIF).

Recientemente han sido reportados artículos con métodos de mínima invasión, mediante la reducción cerrada y fijación percutánea del fragmento posterior de la tibia con tornillos y arandelas únicamente, ofreciendo una recuperación funcional pronta y reducción del riesgo de infección; sin embargo, autores como Cift y Zeng concluyen que los tornillos no proveen adecuada estabilidad articular, sobre todo en fracturas con fragmento posterior desplazado, optando por la reducción abierta y fijación interna bajo principio biomecánico de compresión con tornillos más protección del mismo fragmento con placa, la cual sí provee una fijación estable y a la vez refuerza la columna medial para evitar el desplazamiento en varo y hacia distal del fragmento posteromedial que sucede en este tipo de fracturas, motivo de inquietud generada que lleva a realizar el presente estudio.

Los implantes más utilizados fueron: placa en T de 3.5 en tres pacientes (42.8%), placa de reconstrucción en tres casos (42.8%), placa en T doble acodada en dos sujetos (28.5%), placa en T 4.5 en un individuo (14.2%), placa palo de Hockey en un enfermo (14.2%). Se le colocó injerto óseo heterólogo a un paciente (14.3%).


FUENTE: http://www.medigraphic.com/pdfs/ortope/or-2015/or152b.pdf

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