Manejo quirúrgico de las fracturas posteriores del acetábulo.


Fernández-Palomo LJ* Centro Médico ABC, Santa Fe

Acta Ortopédica Mexicana 2016; 30(2): Mar.-Abr: 91-95


Las fracturas de acetábulo son lesiones articulares que en la mayoría de los casos requieren manejo quirúrgico para restablecer la integridad de la articulación de la cadera y el anillo pélvico. Las fracturas de elementos posteriores del acetábulo deben ser tratadas por abordajes posteriores. El de Kocher-Langenbeck es el más recomendado en la mayoría de los casos.


El abordaje de Kocher-Langenbeck está indicado en el tratamiento quirúrgico de fracturas acetabulares cuyo principal componente es la pared o columna posterior. Para tratarlas con la mayor seguridad y menor riesgo de complicaciones es indispensable conocer la anatomía de la región y los mecanismos de lesión; de otra forma, los errores son inevitables y las consecuencias, catastróficas.

Las de la pared posterior son el tipo más común de fractura del acetábulo y corresponden al 50% de ellas: 25% como lesiones simples o elementales y 25% como parte de una de las fracturas complejas.

 

. Este tipo de lesión involucra una parte de la superfi cie articular posterior y aunque técnicamente podría considerarse una fractura de la columna posterior, ha sido valorada como un tipo diferente, ya que afecta una región específica y su presentación clínica  la define en un grupo especial

 

El diagnóstico inicial de las lesiones de acetábulo, al igual que el de las pélvicas, se realiza mediante una proyección radiográfica anteroposterior de la pelvis.

fracturas de acetábulo

Para exponer la articulación de la cadera, se realiza una capsulotomía marginal, pero deben preservarse las inserciones capsulares a los fragmentos fracturados de la pared para minimizar el riesgo de desvascularización de los mismos, así como evitar seccionar el labrum acetabular. Se visualiza el interior de la articulación y se identifica el daño del domo acetabular, la presencia de hundimiento de la superfi cie articular, fragmentos intraarticulares, lesión de la cabeza femoral y/o del labrum acetabular. En situaciones excepcionales es necesario realizar osteotomía deslizada del trocánter mayor para lograr acceso a la región anterior del techo acetabular. El cierre de la incisión no es complicado. Se repara la cápsula articular, se colocan drenajes a este plano y al celular subcutáneo. Se reinsertan los tendones de los rotadores externos mediante suturas no absorbibles. Si se realizó osteotomía del trocánter, se fija con dos o tres tornillos corticales. Se cierran por capas la fascia lata, fascia glútea, tejido celular y piel.


FUENTE: http://www.medigraphic.com/pdfs/ortope/or-2016/or162i.pdf

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