Aumento de la estabilidad en la osteosíntesis de húmero distal osteoporótico con implantes convencionales.

El tratamiento de elección de las fracturas del húmero distal ha demostrado ser el quirúrgico para obtener los mejores resultados; sin embargo, implican un alto grado de complejidad, por lo que existen malos resultados.

El riesgo de disfunción del codo es alto si se trata de manera conservadora; sin embargo, una osteosíntesis verdaderamente estable puede ser técnicamente muy difícil de lograr, debido a la gran complejidad de la configuración de las fracturas, de la calidad ósea y de la forma caprichosa con elementos muy pequeños en el húmero distal. A pesar de esto, actualmente es generalmente aceptado que los mejores resultados en el tratamiento de las fracturas del húmero distal se logran mediante la reducción quirúrgica y la fijación interna, bajo los principios de tratamiento de fracturas metafisarias y articulares, con una restauración anatómica articular y de los ejes fisiológicos, además de la fijación estable para una movilización temprana.

Tomando en cuenta la literatura actual, la configuración ortogonal realizando fijación del extremo distal del húmero mediante 2 placas, colocadas a 90º una con respecto a la otra, ha demostrado ser el estándar de oro, sobre todo al ser comparado este método contra otros.8 Una mejor estabilidad con mejor comportamiento biomecánico ha sido descrita mediante la utilización de placas anatómicamente diseñadas para el segmento distal del húmero, que además ofrecen estabilidad angular al ser placas bloqueadas; sin embargo son placas de costo elevado, que no pueden ser utilizadas en algunos países en desarrollo.

El procedimiento para la realización de esta cirugía es exactamente igual que el de cualquier técnica abierta para reducir y fijar el húmero distal en cuanto a acceso quirúrgico, osteotomía de olécranon en V, disección adecuada; es importantísima la ventralización del nervio ulnar, localizándolo 5 cm proximal y medial al olécranon. Se realiza la reducción y fijación provisional con clavillos de Kirschner, de preferencia colocándolos lo más ventral posible, ya que las placas ocupan el sitio más dorsal del húmero distal. Se colocan las placas que fueron amoldadas por lo menos un día antes de la cirugía basándose en modelos plásticos o de cadáver y en las radiografías mediante planificación en el lado sano, de la siguiente manera: se presenta la placa medial de reconstrucción de 3.5 mm y se marca el sitio exacto del orificio distal, se practica una perforación con broca de 2.5 mm, de medial a lateral, a través del orificio y paralelo a la articulación. Se retira la placa y se amplía la perforación con broca de 4.5 mm, lo que constituye un orificio de deslizamiento. Se realiza una medición de la profundidad, agregando 4 a 6 mm al resultado. Se coloca la placa de 1/3 de tubo lateral, se introduce el tornillo determinado a través del último orificio de la paca y del hueso, el cual se rosca al orificio distal de la placa medial de reconstrucción de 3.5 mm.

fracturas del húmero

Aunque en ninguno de los artículos referidos se hace mención a un programa agresivo y adecuado de rehabilitación, se encontró que en los pacientes de este estudio fue necesaria la explicación detallada y por escrito de los ejercicios a realizar; de lo contrario el paciente no realizaba adecuadamente los ejercicios para lograr una recuperación funcional; detectando además que el médico no enfatiza en su realización, considerándolo de poca importancia; sin embargo, una vez realizada la cirugía de manera apropiada y con resultado satisfactorio, los ejercicios realizados por el paciente significan el máximo porcentaje requerido para una adecuada recuperación funcional y autosuficiencia.


Ramos-Maza E,* García-Estrada F,** Chávez-Covarrubias G,*** Alcázar D**** Hospital General Regional No. 2 con UMAA, Instituto Mexicano del Seguro Social

Acta Ortopédica Mexicana 2013; 27(1): Ene.-Feb: 9-1


FUENTE:http://www.medigraphic.com/pdfs/ortope/or-2013/or131c.pdf

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