Fijación interna y externa en fractura expuesta de tibia. Presentación de un caso

Las fracturas de huesos largos más comunes son las fracturas tibiales. Se ha estimado que hay 492,000 nuevas fracturas cada año y con una prevalencia de 100,000 casos sin consolidar.


Los accidentes son actualmente la primera causa de lesiones complejas en los miembros inferiores. Las fracturas de huesos largos expuestas más comunes son las fracturas tibiales.

Las fracturas abiertas, desde el punto de vista conceptual, significan la comunicación del foco de fractura con el exterior y tienen en común 3 factores de riesgo fundamentales: alta posibilidad de contaminación, gran daño de tejidos blandos y hueso y dificultad para el manejo, tanto conservador como quirúrgico, a causa del daño óseo y de partes blandas asociadas, que conlleva una alta incidencia de complicaciones. 

Al tratar fracturas expuestas, el cirujano tiene como objetivos prevenir la infección, promover la consolidación de la fractura y restablecer la función.

La fijación de las fracturas expuestas tiene una serie de efectos beneficiosos, como proteger las partes blandas de lesiones adicionales por los fragmentos de fractura, mejorar el cuidado de la herida y la cicatrización tisular, promover la movilización y la rehabilitación e incluso, reducir quizás el riesgo de infección.

fractura expuesta de tibia

El tratamiento óptimo de las fracturas expuestas de diáfisis tibial no está bien definido. Hay una serie de métodos para estabilizar las fracturas expuestas, tales como la colocación de férulas, inmovilización con yeso o tracción, fijación externa, placas y tornillos y enclavamiento intramedular (con o sin fresado).  En cualquier situación determinada, la mejor opción de fijación depende de una serie de factores, como el hueso comprometido, la zona de la fractura, la localización de la herida y el estado del paciente. 

Este trabajo tiene como objetivo mostrar los resultados de la osteosíntesis con el fijadores externos RALCA® y fijación interna como una forma más de tratamiento en el manejo de las fractura expuestas.

En nuestro caso, con el patrón conminutivo de la fractura y la separación de los fragmentos grandes obtuvimos resultados excelentes con la combinación de ambos métodos de tratamiento, realizando curas previas, colocando un tornillo cortical para la reducción y un fijador externo. Pensamos que esta combinación puede ser útil en algunas fracturas de este tipo, recordando siempre que la fijación interna precoz es inocua y ofrece una serie de beneficios.

fractura expuesta de tibia

Pérez-Rivera OM,* Palanco-Domínguez LE,* Ortiz-Rivera T,* Ortiz-Estanque EB,** Ceruto-Naranjo M***

Hospital Clínico Quirúrgico Docente «Gelacio Calaña la Hera» Niquero, Granma, Cuba

http://www.medigraphic.com/pdfs/ortope/or-2013/or134g.pdf

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