Evaluación del vástago Mayo no cementado.

El reemplazo total de la cadera en el paciente joven con osteoartritis degenerativa severa aún es controversial. Mientras algunos autores realizan técnicas para diferir la artroplastía el mayor tiempo posible, algunos han propugnado la utilización de nuevos implantes que proporcionen una fijación proximal estable y que proporcionen una mayor durabilidad para ofrecer una mejor calidad de vida a este tipo de pacientes.


El objetivo del reemplazo de la articulación de la cadera es el de restaurar la función, quitar el dolor y obtener una fijación estable y duradera de los implantes. El uso de vástagos cortos como el tratado en este estudio, ambos con superficies de contacto habituales o con variadas combinaciones de metal sobre metal o de cerámicas de diversos tipos.

La principal ventaja de los vástagos cortos, no cementados y que tienen un apoyo metafisiario es que dejan intacta la estructura ósea de la diáfisis. Al preservar la diáfisis y dejar en consecuencia una mayor reserva ósea, se facilita la posible revisión futura de estos implantes, favoreciendo la colocación de implantes más grandes del mismo tipo o implantes primarios de apoyo diafisiario, en lugar de grandes vástagos de revisión, que además de ser muy invasivos, tienen un mayor grado de complicaciones y una mayor dificultad para su recambio si éste se llega a requerir.

vástago Mayo

El vástago «Mayo» ya ha mostrado en otros países su utilidad y aunque faltan estudios de largo plazo para poder hacer una recomendación más precisa sobre su utilización; los resultados son promisorios. En nuestro país comienza a ser más ampliamente utilizada y se comienzan a reportar algunos estudios sobre ello.

Clínicamente hay una mejoría evidente en la función y en la reducción del dolor, que son dos de los objetivos primarios de cualquier reemplazo articular. 

Un aspecto importante en la utilización de este tipo de vástago es que inicialmente se creó para ser empleado en pacientes jóvenes.

Basados en los buenos resultados obtenidos por nosotros y por otros autores hemos optado por colocar este vástago no sólo en pacientes jóvenes, sino en todos aquéllos en quienes presenten una buena calidad ósea, independientemente de su edad. A lo anterior podemos agregar otro par de ventajas perceptibles de este tipo de vástago que son: la menor cantidad de sangrado y la reducción del tiempo quirúrgico al no realizar un fresado progresivo de la diáfisis.

vástago Mayo

Faltan sin embargo, los resultados a largo plazo con ésta y otras prótesis conservadoras de cadera, que nos permitirán afirmar con certeza, que es una de las mejores opciones para el reemplazo femoral.

Aunque no debemos dejar de considerar que aún faltan por resolver los problemas en el lado acetabular; ya que una vez que se tengan implantes más duraderos en el acetábulo, tendremos a la mano prótesis muy longevas y que causen el menor daño a los tejidos circundantes.

Cruz-Vázquez FJ,* De la Rosa-Aguilar M,** Gómez-López CA***

Hospital Regional Militar de Guadalajara

http://www.medigraphic.com/pdfs/ortope/or-2011/or112g.pdf

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