Cuándo fijación externa, cuándo interna y cuándo percutánea en fracturas inestables de pelvis

La pelvis está diseñada para soportar cargas fisiológicas de la vida diaria sin sufrir desplazamientos significativos. Está formada por el sacro y dos huesos (pares) iliacos. Su estabilidad, per se, es totalmente inexistente. Necesita del complejo ligamentario y de los músculos del piso de la pelvis para permanecer unida.


El principal objetivo en el manejo de las fracturas de la pelvis es salvar la vida del paciente y, de forma secundaria, que quede preparado posteriormente para la cirugía defi nitiva del anillo pélvico, en el periodo llamado «ventana de la oportunidad» del profesor Trentz y Ertel, de la Universidad de Zurich, que va del cuarto al noveno día después del accidente.

fijación externa

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EVALUACIÓN Y TRATAMIENTO

El tratamiento de los pacientes con fracturas de la pelvis se divide en tres:
A. Pacientes con fractura de la pelvis hemodinámica y mecánicamente estables.
B. Pacientes con fractura de la pelvis hemodinámicamente estables y mecánicamente inestables.
C. Pacientes con fractura de la pelvis hemodinámica y mecánicamente inestables.

La fijación externa es, con mucho, la técnica más utilizada en el tratamiento temporal de las fracturas de la pelvis. Los fijadores externos están más al alcance de la mano del ortopedista de práctica general; por lo tanto, hablaremos de las lesiones pélvicas susceptibles a ser tratadas en forma definitiva con este sistema. 

Para la fijación externa definitiva, una vez que el cirujano así lo planificó y de acuerdo al tipo de fractura, es necesario que cuando menos coloquemos dos tornillos de Schanz o dos clavos de Steinnman (roscados) en cada iliaco, ya sea en la cresta iliaca que ofrece menor sujeción de los clavos o en la superficie de carga del acetábulo, en donde la fijación del clavos es muy estable, por la densidad del hueso que aquí se encuentra.

fijación externa

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La reducción abierta y la fijación interna es y será el método de elección en el tratamiento quirúrgico de las lesiones de la pelvis, debido a que biomecánicamente ofrece mayor estabilidad y una reducción lo más anatómica posible que la fijación externa y la estabilización de forma percutánea con tornillos canulados o barras iliosacras.

fijación externa

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Recordemos que la fijación interna sólo se utilizará durante la «ventana de la oportunidad», ya que en el paciente que llega hemodinámica y mecánicamente inestable tendremos primero que estabilizarlo con base en el ATLS con todas las conductas que este método conlleva y enviar al paciente a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), hasta que las condiciones del enfermo permitan una intervención quirúrgica definitiva perfectamente planificada.

El ortopedista de práctica general, el residente o el ortopedista que ejerce en una población alejada de los grandes centro hospitalarios debe tomar una decisión bien pensada y efectuar un posible manejo de este tipo de lesiones. Se requiere de experiencia, del instrumental necesario para efectuar una fijación externa y dejarla como tratamiento definitivo, no sólo temporal.

El objetivo del presente artículo es el tratamiento de los pacientes con fracturas de la pelvis hemodinámicamente estables y mecánicamente inestables, y que sean susceptibles de manejo ya sea con fijación externa, fijación interna o fijación percutánea, al alcance del ortopedista de práctica general, al residente y al que trabaja en poblaciones lejos de grandes centros hospitalarios.

Ramiro Padilla Gutiérrez*
Cirujano Ortopédico, adscrito al Servicio de Cadera y Pelvis de la Unidad Médica de Alta Especialidad del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional de
Occidente, Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)

http://www.medigraphic.com/pdfs/orthotips/ot-2013/ot131d.pdf

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