Tratamiento de las fracturas diafisarias del húmero con fijación externa ósea monolateral.

La fractura del húmero ha sido siempre difícil de tratar, tanto de forma incruenta como por cirugía, debido a la anatomía de la región que dificulta su acceso quirúrgico y una inmovilización efectiva.


Frente a una fractura del húmero existen diferentes opciones de tratamiento, desde los incruentos como el uso de diferentes aparatos enyesados, hasta los cruentos utilizando placas atornilladas, clavos intramedulares y fijadores externos, los cuales tienen indicaciones precisas en este tipo de lesiones.

La fijación extrafocal está indicada, entre otras lesiones, para fracturas abiertas (indicación formal), fracturas cerradas (fracturas complejas), retardos de consolidación, seudoartrosis (sépticas y asépticas), elongaciones óseas, transportaciones, ligamentotaxis y otros casos muy específicos, teniendo como ventajas que puede colocarse sin abrir el foco de fractura.

También, que puede usarse como tratamiento temporal o definitivo, que admite la realización de otros procederes a la vez (injertos de piel, colgajos, etc.) y que con ella se realizan más fácilmente los estudios radiográficos.

Como desventajas presenta que el aparato sobresale de la piel, es pesado, feo y a veces incómodo, que presenta en muchas ocasiones el fenómeno de la secreción por los orificios de los alambres transfixiantes y que su uso provoca ansiedad y cierto rechazo en algunos pacientes, de lo que se desprende que no está indicado para todos los casos ni para todas las lesiones.

En el húmero la fijación externa monolateral tiene una utilidad especial, porque permite aprovechar las ventajas de la técnica, colocándose lateralmente, de forma tal que no conspira contra el confort de los pacientes, no molesta para el decúbito y puede ser tolerado por cualquier lesionado que lo tenga indicado; además de permitir que las curaciones de las heridas se realicen con mayor facilidad.

Se mostraron los resultados de una casuística de 41 pacientes portadores de fracturas diafisarias del húmero, abiertas unas y cerradas otras, tratadas por el método de fijación externa ósea monopolar utilizando los aparatos fabricados por la marca BRUMED brasileña y otros diseñados por el Profesor Álvarez Cambras (RALCA), con el objetivo de tratar de demostrar su eficacia y eficiencia, así como los buenos resultados.

Tomando en cuenta los resultados satisfactorios con este tratamiento de las fracturas del húmero, se concluye afirmando que se trata de un método eficiente de fijación, que cumple con las normas vigentes para el tratamiento de las fracturas (fijación estable, movilización y consolidación ósea), combinando las ventajas del tratamiento incruento al no abrir el foco y evitar la pérdida del hematoma fracturario (excepto en 9 casos en que fue imposible reducir las fracturas por métodos cerrados).

De todos es conocido que en pleno siglo XXI la fijación externa de los huesos es uno de los métodos de osteosíntesis más usados en lesiones del sistema musculoesquelético, que incluyen desde fracturas abiertas a cerradas, puesto que el concepto de usarlo exclusivamente en severas fracturas abiertas «es obsoleto hoy día». La fijación externa, sea del tipo que sea, después que cumpla con los principios de estabilidad y facilite el proceso normal de curación del hueso que requiere de micromovimientos en el foco de la lesión, es un método ideal en muchas lesiones que afectan el sistema osteomioarticular y permiten una recuperación 100 % si son bien usados.

Puede afirmarse, para finalizar, que las ventajas del uso de la fijación externa monolateral en el tratamiento de las fracturas del húmero superan con creces a las desventajas que pueda presentar.

Dr. C. Julio César Escarpanter Buliés

Hospital General Docente «Comandante Pinares». San Cristóbal, Artemisa, Cuba.

Revista Cubana de Ortopedia y Traumatología

http://www.medigraphic.com/pdfs/revcuborttra/cot-2013/cot131d.pdf

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